Una vez estás en las montañas de la zona de Goris, quieres verlo todo. Uno de los sitios que mucha gente se pierde es el monumento arqueológico de Zorats Karer. Algunos, al verlo o al ver las fotos, pensarán que son sólo monolitos puestos en una montaña; pero es un sitio mágico muy recomendable.


A Zorats Karer, que significa “Piedras de los Días”, se le conoce como el Stonehenge armenio a pesar de que es mucho más antiguo que el británico. Lo que habitualmente se desconoce es que este monumento fue hace más de 8.000 años (que se dice pronto, pero es poco después de la era glacial) un observatorio astronómico.

Los menhires son enormes, algunos casi alcanzan los 3 metros de altura y las 10 toneladas de peso. Pero su disposición no es casual. Los huecos que tienen las piedras pueden parecer naturales, pero en realidad son agujeros hechos intencionadamente para ver y estudiar las estrellas. Pasa lo mismo con la posición de los menhires. Quienes habitaron la zona hace miles de años colocaron las piedras simulando las estrellas de la constelación del Buitre.

Muchas culturas entendían que estas estrellas eran una puerta al cielo, por lo que se puede decir que los monolitos son un templo prehistórico. Es sin duda uno de esos sitios que, si consigues imaginar la situación, transmite su magia así como sorprenderte por lo que el ser humano era capaz de hacer hace miles de años.

Si quieres conocer la historia de uno de los pueblos más antiguos del mundo, acompáñanos a nuestro próximo viaje junto a nuestra cicerone experta y guía historiadora. ¡Pide el programa aquí!