Rosa Parks, la chispa que encendió la mecha de la lucha contra la segregación

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Rosa Parks, la chispa que encendió la mecha de la lucha contra la segregación

Tal día como hoy, hace 61 años, una mujer negra se negaba a ceder su asiento a un pasajero de raza blanca en un autobús, en el Sur de Estados Unidos. Corría 1955 y las leyes segregacionistas separaban por completo a las personas, confiriendo a los afroamericanos un estatus de segunda. Los autobuses llevaban trazada una línea física; la la ley proclamaba que los ciudadanos de color debían sentarse al fondo, o en los del medio, sin ningún blanco los reclamaba. Esto había sido así durante muchos años. Hasta aquel día.

Aquel día, Rosa Parks, una costurera de Alabama regresaba a su casa después del trabajo, cansada. Doblemente cansada: de su jornada laboral y de tener que ceder continuamente porque su piel tuviera otro color. Por eso, cuando el conductor la instó a ceder su asiento, a ella y a tres hombres negros más, ante la subida de un pasajero blanco, ella se negó. Los tres hombres obedecieron sumisamente, pero Rosa no. Había decidido que no quería seguir aguantando. “Puedo llamar a la policía”, le advirtió el hombre. “Pues hágalo”, le contestó Rosa Parks, como contaría en su autobiografía mucho tiempo después. La policía acudió al lugar del incidente y se llevó a la “rebelde” que se negaba a acatar la ley. Fue enviada a prisión por mala conducta, acusada de “perturbar el orden”.

Rosa Parks, en su paso por la cárcel de Montgomery

Rosa Parks, en su paso por la cárcel de Montgomery

No era la primera vez que una mujer afroamericana se negaba a ceder su asiento a un blanco. De hecho, era la tercera vez que ocurría, pero en esta ocasión, la injusta detención de aquella mujer inocente fue la chispa que encendió la chispa del movimiento por los derechos civiles.

“No hay porqué tener miedo cuando sabes que estás haciendo lo correcto. (Rosa Parks)”

Parks no era una desconocida para la colectividad afroamericana de Montgomery. Se había formado sobre los derechos civiles y estaba afiliada a la NCAPP (Asociación para el porogreso de las personas de color). Por eso, Edgar Daniel Nixon, un líder de los derechos civiles de los afroestadounidenses y sindicalista de Montgomery, conocedor de su activismo fue el primero en reaccionar ante el arresto. Y, sin saberlo, jugó un papel clave en la historia, pues logró sumar a la cruzada a un joven negro que recientemente había sido designado pastor de la iglesia bautista de Dexter, en Montgomery. Su nombre era Martin Luther King.

Rosa Parks con Martin Luther King al fondo

Rosa Parks con Martin Luther King al fondo

Martin Luther King terminó sintiendo como suya la causa de Rosa Parks e instó a la población negra a “sabotear” a los autobuses públicos de Montgomery. Junto a una amiga y compañera de Rosa, Johnnie Carr, encabezó una protesta pacífica encaminada a concienciar a la población negra, instándoles a organizarse entre ellos para desplazarse, de tal manera que ningún afroamericano tuviera que volver a usar los autobuses de Montgomery. La protesta alcanzó tales dimensiones, que los autobuses públicos comenzaron a arrojar pérdidas, y para evitar males mayores, se decidió el fín de las políticas de segregación racial en las líneas de transporte.

Era un pequeño paso, pero en la buena dirección. Este éxito avivó nuevas protestas contra otras prácticas de segregación. Un año después, la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró inconstitucional la segregación en el transporte. Rosa Parks acababa de convertirse en un icono del movimiento de derechos civiles.

Un año después del incidente, Rosa sentada en la parte delantera del autobús

Un año después del incidente, Rosa sentada en la parte delantera del autobús

“No hay porque tener miedo cuando sabes que estás haciendo lo correcto”, diría con posterioridad. Su aporte a la causa, y toda su lucha posterior sería reconocida 25 años después, cuando la NCAAP (Asociación para el Progreso de las Personas de Color) otorgara a Rosa Parks su más alto galardón, la medalla Spingarn, y el Premio Martin Luther King Jr. A partir de ahí todo fueron reconocimientos, como si “el país de la libertad” quisiera congraciarse con esa parte oscura de su historia. En 1983, fue incluida en el Michigan Women’s Hall of Fame por sus logros en el progreso de los derechos civiles, y, en 1999, después de toda una vida de batallar contra el racismo, fue galardonada con la medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos.

Rosa Parks murió, hace ahora 11 años, a la edad de 92, en octubre de 2005, en la casa de retiro en la que había pasado sus últimos años.

Apenas una semana después de su muerte, sus restos fueron honrados en la Rotonda del Capitolio. Era la segunda persona afroamericana, y la primera mujer en recibir este honor.

By | 2018-03-27T16:49:07+00:00 diciembre 1st, 2016|Blog, EE.UU., Mujeres importantes en la historia, Viajar sola con FOW a|0 Comments