Oporto es famosa por sus vinos, pero ofrece mucho más. Tomar un café con un “bolhao de la- ranja” frente a la encantadora estación de São Bento, disfrutar de una cena maridaje en uno de los muchos restaurantes estrella Michelin de la ciudad, pasar la tarde en alguna de sus galerías de arte vanguardista y sus mercados callejeros, visitar los paisajes de viñedos de la ribera del Douro y catar sus exquisitos caldos… Oporto se ha convertido en el destino perfecto para desconectar unos días y saborear su gastronomía y esa esencia de tradición y modernidad que le caracteriza. Estos son algunos de nuestros rincones favoritos:

  • Librería Lello e Irmao.

Esta famosa librería de estilo neogótico, considerada una de las más bellas del mundo, es un rincón en el que perderse en un mundo mágico cargado de detalles, como su preciosa y serpenteante escalera de madera labrada.

  • Estación de São Bento.

Situada en la avenida D. Afonso Henriques y la plaza Almeida Garett, dentro del área declarada por la Unesco como Patrimonio Mundial. Este antiguo convento es un buen lugar para descubrir la historia de la ciudad desde un punto de vista diferente: a través de los miles de azulejos del vestíbulo que dibujan escenas costumbristas. Otros imprescindibles para contemplar el azulejo artesanal tan típico de Portugal son la Capilla de las almas o el claustro gótico de la Catedral.

  • Tomar un francesinha en la Rua das Flores.

Si hay algo famoso en Oporto es la francesinha, un sándwich relleno de embutidos y carnes. La Rua das Flores es un buen lugar para dar un paseo y degustarlas.

  • Mercado do Bolhao.

Para respirar la verdadera alma de Oporto hay que acercarse a este mercado tradicional de fantástica arquitectura con sus puestos típicos de verdura y pescado, que todavía conservan el sabor popular de antaño.

  • Torre dos Clerigos.

Uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad y la torre más alta de Portugal, que la convierten en el mejor mirador para disfrutar de una estupenda panorámica de Oporto.

  • Café Majestic.

El café más antiguo de Oporto y un referente de la Belle Époque, en la calle principal de Santa Catarina, merece un alto en el camino. A través de su decoración de asientos de cuero y techos de escayola decorada, todavía es posible respirar el ambiente bohemio de los escritores y artistas que en su día se reunían allí. Dicen que J.K. Rowling pasó largas horas en el Majestic cuando trabajó en la ciudad como profesora de Inglés antes de hacerse mundialmente famosa por HarryPotter.

  • Fundaçao Serralves.

A las afueras de la ciudad, la Fundación Serralves es un lugar que aúna cultura y naturaleza. Sus jardines de unas 18 hectáreas son unos de los mejores lugares de Oporto para caminar entre lagos y fuentes y el museo de Arte Contemporáneo una buena ocasión para disfrutar de sus interesantes exposiciones temporales.

  • La ciudad vecina de Vila Nova de Gaia.

Está incluida dentro de los itinerarios Michelin como uno de los mejores lugares para disfrutar de la gastronomía lusa y visitar alguna de sus muchas bodegas (Offley, Cálem, Ferreira, Sandeman, Ramos Pinto…).

Si este verano estas pensando en un viaje seguro dentro de la Peninsula Iberica, este es tu destino