Namibia, tierra de dunas

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Namibia, tierra de dunas

África es un continente con una belleza indescriptible, en dónde se ha fraguado la especie humana, cuna de culturas que han tenido un papel relevante en la historia de la Humanidad y lugar de interés para exploradores como Burton, Stanley, Speke o Livingstone.

Al sur del continente se encuentran Namibia, país que se puede recorrer en 4*4 o en un camión, como manera alternativa al viaje tradicional y que te permite acercarte a la población autóctona y a su realidad.

Viajar en camión o en 4*4 es duro, ya que tendrás que enfrentarte a muchos km de carreteras mal asfaltadas y al traqueteo, pero por otro lado tiene la ventaja de que puedes acceder a lugares maravillosos en dónde la Naturaleza es una explosión de colores y sensaciones.

Namibia es un país de contrastes, en gran parte desértico pero con una costa de más de 500 km que lo ha convertido en uno de los mayores caladeros españoles.

Se trata del país de etnias como los “bosquimanos” (asentados en el sur del país en la frontera con el desierto del Kalahari) o los Himbas (presentes en la parte norte más cerca de las cataratas Epupa).

Este país era antiguamente una provincia de Sudáfrica en la época de la colonización inglesa.

De hecho, todavía existe una presencia muy importante de los llamados “afrikaners” que llevan prácticamente todos los negocios turísticos en la zona.

Aunque un punto de partida puede ser su capital Windhoek, algunos viajes empiezan por la frontera con Sudáfrica ya que allí se encuentra el desierto del Kalahari (zona con interés sobre todo si quieres ver a los bosquimanos y eres un amante de los pájaros) y el Fish River Canyon, uno de los mayores cañones montañosos del mundo.

Este último lugar cuya leyenda dice que se formó con el rastro de la serpiente Nama formando un desfiladero de más de 160 km, es un lugar que merece la pena ver y disfrutar con un pequeño trekking o incluso con un vuelo panorámico en avioneta.

Existe la posibilidad de alojarse en el parque gracias a varias granjas como Goibib Mountain Lodge (http://www.goibibmountainlodge.com/).

Desde el Fish River Canyon, lo interesante es ir subiendo por la costa hacia Lüderitz . Esta ciudad en la que se encuentran las instalaciones en tierra de parte de la flota pesquera española, es un buen lugar para estar unos días y visitar los alrededores.

El hotel Kratzplatz es un lugar acogedor y a buen precio para hospedarse (http://www.kratzplatz.com/).

A pocos kilómetros  de Lüderitz está el llamado pueblo fantasma de Kolmanskop, una ciudad fantasma que fue a finales del siglo XIX uno de los mayores centros mineros de la zona.

Un paseo por este pueblo invadido por las dunas, en dónde todavía uno puede imaginarse como vivían los afrikaners de la época y en dónde quedan demasiadas pruebas del apartheid, es en mi opinión uno de los highlights del viaje.

Cerca de aquí y en dirección hacia Swakopmund se encuentra Cape Cross, una de las mayores reservas de focas de África. Si vas en el verano español que resulta ser el invierno africano, prepárate para pasar un frío morrocotudo.

Ahora bien, si te gustan las focas tendrás pocas ocasiones como esta para disfrutar de más de 250.000 de ellas, tan cerca como para poder tocarlas.

Si además te atreves a tirarte en paracaídas, éste el lugar adecuado para hacerlo ya que tendrás el privilegio de ver bajo tus ojos el desierto del Namib (Sky Diving Adventures son muy recomendables para esto).

Dicen que Namibia es un desierto ya que el río Orange que lo baña por el sur deposita su arena naranja al desembocar en el Atlántico, y este a su vez, con las corrientes lo devuelve a la costa.

Esta es una de las razones por la que la llamada “Costa de los Esqueletos” es el mayor cementerio de barcos enterrados en la arena debido a las fuertes corrientes que les hicieron naufragar.

Algunos de los restos de estos barcos se pueden ver por la carretera del parque en camión, aunque los más interesantes se encuentran en la zona norte del parque y más adentrados en el desierto.

Por ello, lo más recomendable es contratar una avioneta para poder sobrevolarlo.

Namibia es la tierra de la “welwitschia”, una planta que llega a vivir entre 600 y 2000 años y que podrás ver en esta zona. Por supuesto que el famoso Baobab, el “árbol del Principito”, es otro de los protagonistas de la naturaleza namibiana.


Y hablando de naturaleza, lo más espectacular y que nadie se pierde al ir a Namibia, es su magnífico desierto de color naranja debido al alto componente en hierro que tiene su arena.

Subir la duna 42 y adentrarse en Sossusvlei te da una sensación de paz y libertad que pocas veces experimentarás.

En este parque se encuentran el lago vivo y el lago muerto, cuyo paisaje sirvió para rodar la película “La Celda” con Jennifer López. Y es que se trata de un sitio en dónde la supervivencia es como un milagro.

Después de esta experiencia te quedan dos cosas interesantes que hacer yendo hacia el Norte. En la frontera con Angola están unas cataratas muy poco conocidas llamadas las Epupa Falls.

Se trata de la zona en la que se encuentran las tribus himba, que viven del pastoreo y hoy en día más del turismo, ya que las mujeres suelen ser muy fotografiadas por su característico pelo rojo que se peinan con barro.

Las cataratas marcan la frontera entre Namibia y Angola y son un paraíso virgen al que cuesta mucho llegar pero cuyo paisaje resulta embriagador.

En ellas hay varios campings cutres y respetuosos con el Medio Ambiente, en los que uno puede plantar la tienda de campaña y dedicarse a ver los cientos de baobabs que parecen caerse entre las grietas del desfiladero que forman estas cataratas.

Para finalizar este magnífico recorrido, nada mejor que acabar por el parque Etosha, el mayor de Namibia en dónde se encuentra la laguna de Okaukuejo, un lugar con la mayor concentración de animales del país, vamos que parece el Rastro madrileño versión animal.

En este parque hay un camping Lodge llamado “Namutoni Camp”, en el cual desde tu Lodge puedes ver cómo una multitud de animales están bebiendo y pasando el día tranquilamente como si estuviesen en el jardin de tu casa.

Así es que vivir la experiencia de recorrer Namibia, un país lleno de biodiversidad vegetal y cultural, te ayudará a apreciar la belleza de sus paisajes y a sentir una extrema libertad viendo sus dunas que acaban en el infinito.

Y es que como decía un poeta africano “En África no hay fronteras….ni siquiera entre la vida y la muerte”.

Alice Fauveau

By | 2018-03-28T10:57:49+00:00 julio 19th, 2009|Blog, Viajar sola con FOW a|1 comentario